El repertorio Vol. 4

Viajé a China, a donde no tenía pensado volver después de tantas veces que fuimos juntos.

Al salir, el cielo estaba oscuro, como ese último viernes y como casi siempre. La diferencia era que no estabas para tomarme de la mano y darme todos los besos necesarios para despedirnos.

Como si fuera poco, llovía. Pero, además, se oía a lo lejos el son caribeño de un moreno singular.

Sobra decir lo que sucedió.

corazon nota musical

Veo un planeta en mis sueños. Ahí nos vamos a amar porque a pesar de que tengo mi propio rumbo, estás/rás presente en cada respiro. Esa magia inconmensurable, solo nuestra, quedará adherida incluso al llegar al cielo. Aquí no caben hipérboles, eh. Es así y la razón es sencilla: hoy llevamos el número de un Triple Coronado en la edad. Todo se arraigó. Así que siempre contestaré muy bien quién es mi héroe favorito.

Te mencioné esa noche en una frase muy neutra. Mi oyente no sabía sino lo que vio una noche entre los dos y creo le fue suficiente para percibir de qué se trataba todo.

El amor es un delator y este es demasiado grande para caber en el pecho, en la mente, en todo el cuerpo. Se transpira.

Te diré un secreto. Meses atrás, dos veces tuve que preguntar si era que se notaba tanto., una vez por mí; otra vez por ti. “Demasiado”.

Es que desde que te conocí­ algo extraño pasó en mí­. Estar juntos es tan bonito y adictivo como algunas notas al final de una canción, te lo tengo que decir.

Un momento.

Estoy recordando…

Qué espectáculo.

Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados“. ¿Recuerdas? Me desperté en la madrugada y reproduje aquella pista. Cada vez que la recuerdo los protagonistas son tus acordes, no los del andaluz.

Me ves ahora y te mueres de risa. Recuerdo tantas cosas que me quedo minutos viendo al vacío y, al darme cuenta, tengo una sonrisa dibujada. Esta es casi igual a la que se descubría cuando me enseñabas lo que sabes, cuando tenía tus manos entre las mías y la mitad de mi cuerpo encima del tuyo mientras oía latir tu corazón.

Tal vez nos volveremos a ver. Solo Dios sabe en qué circunstancias. Me lo dijiste muchas veces: estoy seguro. Quizás yo también. O quizás es solo el deseo profundo de amarnos una vez más. Tus últimas letras me hicieron sentir la inmensidad. El amor duele sin remedio si lo dejas ir y no hay por qué perderlo, dejemos de mentir.

Sí que te encariñaste con el rojo y el amarillo combinados.

En cuanto a mí, a veces también me siento culpable de quererte tanto que olvidé mi voz. Luego recapacito y… no, yo nunca he olvidado mi voz porque al final ella siempre me dice que el camino es la paz.

Sí, ya lo sé… he llegado a estallar y decir las peores palabras. Perdóname. Pero hoy quiero decirte que te amo y que contigo todo es bueno, aunque el momento sea el peor.

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